Para este artículo de nuestro blog, hicimos algo diferente que te ayudará si necesitas un tratamiento de ortodoncia, pedimos a una de nuestras pacientes que nos comentara acerca de su experiencia con Invisalign.
Ella ya terminó su tratamiento y eligió la opción de Invisalign, siendo una persona que siempre estuvo al pendiente de las indicaciones con una actitud positiva.
Esperamos que te guste su vivencia, para que con ello puedas tomar una decisión adecuada para ti.
Mi Experiencia con Invisalign – La Experiencia de Nuestra Paciente
Desde que crucé la puerta de la clínica OrtoDental en CDMX, supe que estaba a punto de empezar una de las mejores decisiones de mi vida.
Había pasado años pensando en cómo mejorar mi sonrisa, pero siempre posponía el momento por miedo o porque no sabía por dónde empezar.
Ese primer día, desde la recepción hasta la consulta inicial, todo fue tan cálido que mis nervios se fueron desvaneciendo. La bienvenida fue amable, profesional y sobre todo sincera; sentí que de verdad estaban ahí para ayudarme.
La consulta de primera vez fue reveladora. El Dr. Héctor Manuel García Alatorre me explicó con claridad cómo funciona el tratamiento con Invisalign, y todo me quedó muy claro.
Me mostró un escaneo 3D preciso de mi sonrisa y me permitió ver una simulación de cómo se verían mis dientes al final del proceso — ¡pude literalmente imaginar mi nueva sonrisa antes de comenzar! Eso me emocionó muchísimo desde el primer momento.
Aqui debo enfatizar que la toma de muestra de mis dientes fue sumamente sencilla, ya que para esto usó un escáner que se llama iTero, el cual es muy cómodo y debo de confesar que nunca había vist nada igual.
Comenzar mi tratamiento con Invisalign fue sorprendentemente fácil. A diferencia de los brackets tradicionales, los alineadores son transparentes, removibles y prácticamente invisibles — algo que yo valoré muchísimo porque no quería sentirme “con aparato” durante meses.
Cada par de alineadores fue hecho a medida para mí, y los cambiaba cada semana aproximadamente, siguiendo las indicaciones del ortodoncista.
Esto permitió que mis dientes se movieran gradualmente y con precisión hacia la posición ideal.
Usarlos fue más sencillo de lo que imaginaba. Al principio sí sentí una leve presión —especialmente cuando empezaba con un nuevo juego de alineadores— pero nunca fue dolor intenso, solo una sensación de trabajo progresando, lo que me motivaba cada día.
Y lo mejor: podía quitarme los alineadores para comer, cepillarme y usar hilo dental sin complicaciones, lo que mantuvo mi higiene impecable durante todo el tratamiento.
Las citas de seguimiento en OrtoDental eran siempre agradables y eficaces: iban directo al punto, revisaban cómo iba mi progreso y me entregaban mis siguientes alineadores.
Nunca sentí prisas ni falta de atención; al contrario, cada visita era una oportunidad para celebrar avances y recibir apoyo.
Mes tras mes, veía cambios reales. Al principio fueron pequeños ajustes, pero poco a poco mi sonrisa comenzó a transformarse ante mis propios ojos.
Cada mañana me levantaba y me decía: “hoy luciré un poco más como la sonrisa que siempre quise”. Esa mezcla de emoción y motivación no la cambiaba por nada.
Además, durante el tratamiento incorporé un tratamiento de blanqueamiento dental profesional diseñado para usarse con los alineadores Invisalign.
Este sistema especial, aprobado para su uso con mis alineadores, me permitió aclarar y embellecer mis dientes mientras los movía hacia su mejor posición — algo que amé profundamente porque mi sonrisa no solo se veía más alineada, sino también más radiante y brillante.
Cuando finalmente llegó el día de decir “he terminado”, sentí una mezcla de alegría y orgullo. Pero no terminaba ahí: el siguiente paso fue la fase de retención con mis retenedores Vivera™, también personalizados.
Estos retenedores, diseñados con la misma tecnología que mis alineadores y mucho más resistentes que otros retainers, han sido fundamentales para mantener mi sonrisa exactamente como la quería. Saber que tengo estos retenedores cómodos y casi invisibles me da tranquilidad para el futuro.
Hoy, al mirarme al espejo, veo una sonrisa que antes solo podía imaginar.
Una sonrisa alineada, saludable, natural y brillosa. Y lo mejor es que este cambio no solo es físico: ha fortalecido mi confianza, ha mejorado mi comodidad al hablar y reír, y me ha dado una nueva forma de sentirme en el mundo.
Si estás leyendo esto y has pensado alguna vez “quizá debería hacerlo”, te digo con el corazón: sí puedes. Mi tratamiento con Invisalign en OrtoDental CDMX no solo cambió mis dientes, cambió mi forma de sentirme conmigo mismo.
✨ Vale cada segundo. Vale cada pequeño paso. Y la sonrisa que obtendrás va a valer más de lo que imaginas.




